Ha llegado el águila
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Eagle Has Landed, 1976, Reino Unido.
Género: Acción, bélica. Duración: 135 min. Director: John Sturges. Escritores: Tom Mankiewicz, Jack Higgins (novela). Actores: Michael Caine, Robert Duvall, Donald Sutherland, Treat Williams, Jenny Agutter, Donald Pleasence, Jean Marsh, Larry Hagman. Música: Lalo Schifrin. |
Valoración:
Lo mejor: Los personajes, muy sólidos y bien arropados por grandes actores.
Lo peor: La historia de amor, imposible y mal llevada, y las escenas de acción, mediocres.
Mejores momentos: La aparición del personaje de Michael Caine, el personade de Robert Duvall viendo posibilidades en el descabellado plan, la revelación final.
Ha llegado el águila narra el ficticio desarrollo de un plan que Hitler y otros altos mandos orquestan en secreto y con el que pretenden secuestrar a Churchill para usarlo como baza en una guerra que ya dan por perdida. La idea, basada en la novela de Jack Higgins, es curiosa y está bien desarrollada, ofreciendo una historia creíble y bastante entretenida. Su principal acierto es la densidad de sus personajes principales, todos muy bien dibujados e interpretados con gran soltura por actores de calidad: Robert Duvall encarna a un alto mando experimentado y fiel, Donald
Sutherland representa a un profesor y espía resuelto y enérgico, y Michael Caine da vida al clásico héroe rebelde y carismático por el que sus hombres darían la vida (su presentación es espectacular). Entre los secundarios destacan algunas figuras como Jean Marsh, alemana residente en Inglaterra que muestra muy bien el dilema de si apoyar a los suyos o defender su nuevo hogar, y un jovencísimo Treat Williams, un tenaz soldado estadounidense que enfrenta con gran madurez la complicada situación. Pero no todo son alabanzas, pues en este excelente cuadro desentonan en demasía dos figuras: la presencia de Jenny Agutter, la jovenzuela atractiva del pueblo que se enfrasca en una imposible y fatalmente llevada relación romántica con el carácter de Sutherland, y el líder de la base estadounidense (Larry Hagman), una caricatura extrema que no encaja en un relato tan serio.
A parte de la fallida historia de amor, un lastre bastante notable, tengo que citar un detalle un tanto absurdo: que los protagonistas lleven debajo de sus disfraces el atuendo de soldados alemanes; aducen que así los juzgarían como soldados y no como espías y que el honor es muy importante, pero no es excusa suficiente para justificar semejante riesgo. Por cierto, se supone que el protagonista tiene una mano protésica, pero podrían habérselo currado un poco más, que se le ve mover el pulgar en múltiples ocasiones.
La narración se desarrolla con un ritmo correcto más por las virtudes del guión que por la sencilla puesta en escena de John Sturges (conocido sobre todo por la mítica La gran evasión), que cumple por los pelos salvo en la realización de las escenas de acción, en las que, aunque sean un elemento de poca importancia, se desenvuelve bastante mal. El planteamiento de la misión (con esas atractivas escenas donde el carácter de Duvall va sopesando la viabilidad del descabellado plan), los preparativos, su desarrollo (con correctos problemas inesperados) y su desenlace (quizá algo previsible hasta que llegamos a la sorpresa final) mantienen en todo momento el mismo nivel de expectación (obviamente salvo en la citada inclusión del fallido romance).
Ha llegado el águila es una cinta bélica atípica y no muy recordada pero bastante interesante, un entretenimiento de calidad a pesar de unos pocos puntos oscuros ciertamente notables.