04-06-09

La guerra de las galaxias: Episodio I, La amenaza fantasma

Categorías: Cine

 

Star Wars Episode I: The Phantom Menace, 1999, EE.UU.
Género: Fantasía, aventuras.
Duración: 133 min.
Director: George Lucas.
Escritor: George Lucas.
Actores: Ewan McGregor, Natalie Portman, Liam Neeson, Jake Lloyd, Ian McDiarmid, Pernilla August, Frank Oz, Ahmed Best, Hugh Quarsie, Anthony Daniels, Kenny Baker.
Música: John Williams.

Valoración:
Lo mejor: En un buen cine o equipo casero es un visionado espectacular gracias a sus impresionantes efectos sonoros y visuales.
Lo peor: Es una memez infantil con un guión lastimero y unos personajes aburridos. Y Jar Jar… ¿en qué cabeza cabe semejante parida?
Mejores momentos: El clímax con varias batallas a la vez: la espacial y la de los protagonistas en el palacio, que termina con el enfrentamiento con Darth Maul.
El plano: Jar Jar pisando una boñiga.
Las frases:
1) El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti –Yoda a Anakin.
2) La capacidad de hablar no te hace inteligente -Qui Jon a Jar Jar.

* * * * * * * * *

No formé parte de la generación que vivió el nacimiento de La guerra de las galaxias en directo pero sí fui de los que creció con ella, viendo las tres películas una y otra vez en cada etapa de mi vida y disfrutándolas infinitas veces. Así pues, el retorno de la saga fue algo que seguí apasionadamente, y aunque no era tan friki como para hacer colas enormes y disfrazarme, sí acudí al cine con una expectación desmedida, con una pasión que pocas obras de arte pueden despertar, y más aún en tantísimos individuos a lo largo del planeta. Recuerdo los innumerables reportajes incluso en los telediarios, las masas de aficionados, los avances que nos ponían los pelos de punta y el corazón a mil… pero no recuerdo muy bien el primer visionado. Sé que lo disfruté como un glorioso entretenimiento, y sé que fui a los cines al menos una vez más (quizá dos), pero no tengo claro en la memoria cuánto de bueno y cuánto de malo saqué de la película, ni si me cagué directamente en Lucas o tardé en asimilar lo que La amenaza fantasma realmente era, es decir, un bodrio enorme. A lo largo de los años la he ido viendo en DVD unas cuantas veces, muchas más de las que vería una película de tan ínfima calidad sino fuera porque es La guerra de las galaxias (el fan es fanático hasta las últimas consecuencias), pero llegó un momento en que alcancé el límite: ya no soy capaz de visionarla, solo con observar una escena al azar me produce completo rechazo.

La amenaza fantasma fue todo un evento mediático y cinematográfico. La expectación de los seguidores, sobrealimentada por los medios de comunicación, culminó con el estreno de una producción que ofrecía dos horas de espectáculo apabullante, un derroche de recursos monetarios que se tradujo en un derroche de medios humanos y tecnológicos y por ende en un repertorio de efectos especiales y sonoros memorables. Hipnotizados por la emoción, por las letras amarillas, la música de Williams, las naves espaciales y la presencia de nombres y lugares reconocibles por todos, la proyección pasó ante nuestros ojos a toda velocidad siendo consumida como una droga: cegándonos de sensaciones, extasiándonos de placer. Supongo que cada fan tardó un tiempo distinto en asimilar bien lo que habíamos visto, quizá incluso varios visionados, pero no tardó en hacerse evidente, una vez que el nivel de frikismo en sangre se volvió estable y nos permitió razonar más con la cabeza que con el corazón, que Lucas había fallado estrepitosamente.

La amenaza fantasma es una película torpe ya desde el título, que todavía no se sabe muy bien qué quiere decir. Es obviamente una introducción a unos personajes y a una historia de los que conocíamos únicamente su desenlace. Versa sobre el inicio del fin de los Jedis y la República y sienta las bases para el próximo nacimiento de la Resistencia y el Imperio. Había tanto que contar, tantas grandes historias que podrían haberse desarrollado… y George Lucas se decantó por una presentación simplona de algunos caracteres y una exposición apática e insustancial de la situación política. Tenemos un niño que se pasea por los mundos jugando con cacharros y navecitas, unos Jedis atontados que parecen drogados, una reina que luce muchos trajecitos y un despreciable muñeco parlante que sin duda provocó más de un ataque de ira y varios intentos de atentado contra su padre ideológico.

Los diálogos carecen de la vehemencia y gracia de la trilogía clásica, aspecto que se remedia ligeramente en las otras dos entregas de esta etapa. Son triviales, infantiles y sosos a más no poder, y los actores los escupen con evidente desgana. Liam Neeson, Ewan McGregor e incluso la bella y normalmente carismática Natalie Portman están bastante perdidos, eso sí, debiéndose en gran parte a la dificultad de sacar algo de personajes tan pobres y de rodar ante pantallas verdes mirando muchas veces a personajes que no están ahí (pues serán añadidos digitalmente en la post-producción). El único realmente destacable del reparto es el joven Jake Lloyd que interpreta a Anakin, quien se desenvuelve de maravilla a pesar de su corta edad (muchísimo mejor que el acartonado Hayden Christensen que encarnará al carácter en posteriores entregas).

Pero lo peor de todo es su insufrible tono infantil, tan exagerado que da la sensación de que toda la película es un anuncio de muñecos y demás merchandising. Nadie entiende en qué demonios pensaba Lucas al crear una cosa tan patética como Jar Jar Binks y hacerle dar vueltas por la historia soltando gilipolleces tan grandes. No puedo entender cómo se decantó tanto por el público menor de trece años sabiendo que la mayor parte de los fanáticos eran adultos. Y qué mala suerte tuvimos con su ego, que le empujó a ser el único artífice de todo esto: realizó las labores de escritor, director y productor implicándose hasta en el más mínimo detalle, con lo que nadie le plantó cara pare decirle: ¿pero es que has perdido el juicio, cómo vas a meter semejante insulto a la inteligencia del espectador?

Debido a sus numerosas partes de acción la narración se desarrolla con ritmo, pero carece de un rumbo concreto y tropieza de escena en escena sin mucha consistencia, buscando descaradamente meter más y más figuritas digitales, tantas que las imágenes adolecen de cierta artificialidad. En la trilogía original todo resultaba tan natural y creíble que mantenía al espectador sumido en un asombro constante, mientras que en esta tanto muñecote y tanto colorido falso proporciona un tono más cercano a la animación, con lo que pierde ese toque de realismo mágico. En numerosas ocasiones se consigue obtener escenas impresionante, unas más necesarias que otras, como la carrera de vainas, muy larga para lo poco que aporta, o las confrontaciones finales, todas verdaderamente alucinantes (en especial la batalla espacial –salvo por la exagerada y estulta presencia de Anakin- y el duelo con Darth Maul), pero en otras el ridículo está garantizado de forma indescriptible, como en la de las criaturas marinas, absurdo añadido donde los haya, y sobre todo la insoportable y vergonzosa lucha de los Gungan, con el insufrible Jar Jar siendo el objetivo de escenitas cómicas que ni el payaso más desesperado habría intentado para sobrevivir; a Lucas sólo le faltó incluir alguna escena de tartas.

Como era de esperar John Williams se encargó de nuevo de la banda sonora. Esta tuvo momentos de indudable genialidad que contentaron a cualquier fan (atención a los coros del duelo con espadas láser) y una serie de pasajes que cumplieron con creces con las necesidades de la cinta. Sin embargo una queja sí tengo, aunque es de nuevo culpa de Lucas: ¿hay un solo minuto de la cinta que carezca de música? Es una forma simplona de tratar de dar dinamismo a las escenas, sobre todo porque termina resultando más cansino que el hilo musical de un ascensor.

En resumen, La amenaza fantasma fue en su momento un gran espectáculo, pero tan trivial y vacuo que no soporta sucesivos visionados sin que se derrumbe por completo su fachada y saque a relucir su infame guión y sus salidas de tono infantiles. Además, al estar tan supeditada a los efectos digitales del momento nació con fecha de caducidad incorporada, pues pronto surgen nuevas cintas mucho más impresionantes en los aspectos visuales. Las obras atemporales, como la trilogía original, son las que consiguen, tengan los medios que tengan a su disposición, no envejecer, tanto en lo visual como en lo argumental. Y La amenaza fantasma de atemporal no tiene nada, pues al contrario que la vieja trilogía es una película que carece de carisma, de épica. Es tan grandilocuente visualmente como gélida y banal en su conjunto. Las otras dos entregas mejoran sustancialmente lo aquí ofrecido, y aunque sin alcanzar cotas remarcables si mostraron algo de dignidad. Ojalá George Lucas se hubiera dedicado sólo a ser productor y hubiera dejado la dirección y el guión en manos de gente que tuviera dos dedos de frente y unas ideas más maduras.

6 Comments »

  1. Un solo apunte sobre Jar Jar… El hombre que lo creó, Lucas, había creado antes a los Ewoks, ¡y los había hecho derrotar a tropas imperiales!, así que no es tan extraño que se le ocurriera el engendro ese.

    Comment by Cubano — 04-06-09 @ 23:15

  2. En esta trilogia tenían que mostrarnos una dramatica historia de amor en medio de la guerra, a un Anakin rabioso y erratico por la perdida de su amada, un escenario de guerra y desesperación y a un gran villano moviendo los hilos del destino a su antojo. ¿Y que fue lo que obtuvimos? A Jar Jar, una historia de amor artificial y tan dulce que dan arcadas, un niñato que va de aqui para alla creyendose el mejor, un malo malisimo que reconoci por que tenía el nombre del emperador, un maestro Yoda recien salido de una operación de reducción de peso, pero en este caso de carisma…

    Si se hubiera encargado solo de la producción, dejar el guión y la dirección en manos de otros…

    Comment by currao — 05-06-09 @ 11:18

  3. Lo siento pero no puedo estar en absoluto de acuerdo con esta crítica. La película evidentemente no está a la altura del Episodio IV y V, pero ¿de verdad crees que es tan diferente del Episodio VI? Y no lo digo por los ewoks, sino por el ritmo extraño general de la cinta, la propia estructura, las escenas con efectos a tutiplén, etc. Para mi una película de notable, pues a pesar de todas las carencias que tiene, no se me ocurren muchas películas de ci-fi o fantasía en los últimos años que estén a su altura, o que al menos intenten hacer lo que Lucas quiso con esta y sus continuaciones.

    Comment by Pepe23 — 09-06-09 @ 16:24

  4. Sí opino que es obvio que El retorno del Jedi baja bastante con respecto a sus predecesoras, pero sigue pareciéndome una gran película de aventuras. Tiene una buena historia y unos buenos personajes (cosa de la que carece La amenaza), tiene un desarrollo trepidante con escenas memorables (las motos, las batallas en tierra y en el espacio…) y hay cantidad de momentos grandiosos (todo lo que rodea a Luke). Además el humor tiene bastante gracia, y aunque es bastante infantil en muchas ocasiones no me da arcadas como el Ep I.
    Y los Ewoks… pues ni punto de comparación con Jar Jar. Que sí, que son peluches graciosetes, pero encajan en la historia. ¿Y me vas a comparar la batalla de los Ewoks, llena de buenos monentos, con la de los Gungan, que es un risorio patético de principio a fin?
    No hay color entre la trilogía original y la nueva, a pesar de que El ataque de los clones tiene algunos momentos memorables.

    Comment by Warren Keffer — 09-06-09 @ 17:56

  5. Completamente de acuerdo con la crítica. La pelicula excepto cuatro escenas magistrales y de gran nivel, como las que se mencionan, no pasa de ser una película para niños. Aunque uno podría plantearse que eso también puede ser una virtud y no tiene por qué ser negativo. Y en relación con el retorno del Jedi, es cierto que tienen ciertas semejanzas (y no solo jar jar -ewoks) pero los personajes son más creíbles y menos frágiles.

    De todos modos, hay algún detalle de fondo salvable o por lo menos bien pensados: describir la república en su momento de apogeo, en consonancia con las anteriores, que muestran la decadencia del imperio, o dar un toque más oriental a las luchas, y menos medieval. Y todo con un atrezzo mucho más barroco y más rico (muy kitch, lamentablemente).

    Comment by angelillo — 10-06-09 @ 19:09

  6. Cuando la vi en el cine tenía 7 años, y flipé. Eso sí, de la historia apenas em enteré: demasiado sobria.

    Hace tiempo la volví a ver, pero tuve que hacerlo a trozos. No pude con una película tan aburrida y tan prescindible. Para ser de la saga Star Wars, eso es un fallo imperdonable.

    Entretenida… y no más. Ah, y Darth Maul, que aunque desaprovechado me impactó de niño, y sigue siendo uno de mis favoritos de la saga.

    Comment by Espilberg — 13-06-09 @ 18:35

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