30-06-09

Transformers: La venganza de los caídos

Categorías: Cine

 

Transformers: Revenge of the Fallen, 2009, EE.UU.
Género: Acción.
Duración: 150 min.
Director: Michael Bay.
Escritores: Alex Kurtzman, Roberto Orci, Ehren Kruger.
Actores: Megan Fox, Shia LaBelouf, John Turturro, Josh Duhamel, Tyrese Gibson, Ramon Rodriguez, Kevin Dunn, Julie White.
Música: Steve Jablonsky.

Valoración:
Lo mejor: Espectáculo inconmensurable. Efectos especiales y sonoros perfectos.
Lo peor: El guión es prácticamente inexistente y el humor infantil.
Mejores momentos: La batalla en el desierto, larguísima y alucinante.
Los planos: El del helicóptero sobre los protagonistas, y luego el helicóptero visto desde los protagonistas.
La traducción: The Fallen es el Caído, no los caídos como dice en el título.

* * * * * * * * *

Ni sorprende ni decepciona, es justamente lo que esperaba, una repetición de la primera entrega pero con sus elementos potenciados. Sí, podríamos quejarnos de que Michael Bay no sabe hacer una secuela sin arriesgarse a ir un poco más allá, y de que de nuevo carece de guión, pero, ¿de verdad alguien esperaba una gran historia y no únicamente un grandioso espectáculo?

Tiene por tanto prácticamente los mismos fallos y aciertos que su predecesora. La trama no es más que una excusa para lanzar la acción, aunque sí es cierto que un poco más de consistencia narrativa y profundidad se le podría exigir. A pesar de su buen ritmo y sus altas dosis de espectacularidad sus más de dos horas de metraje son excesivas. Hay pasajes que se podrían haber resumido o eliminado por completo, pues aportan más bien poco (especialmente inservible es el episodio en la universidad, sobre todo la parte de la madre drogada). Los diálogos son simples pero divertidos, aunque el humor es por lo general bastante estúpido y además pierde algo de fuelle con respecto a la primera entrega y se hace aún más pueril (demasiado chiste de testículos y patéticas apariciones de animales fornicando –como he dicho alguna vez, recurrir a animalitos para mí es lo más bajo que se puede caer en una comedia-). Y se vuelve a echar de menos una mayor dedicación a la personalidad de los robots, que sólo están ahí para zurrarse y soltar algún chiste (a este respecto, los gemelos son muy cargantes); ni el Caído ni Megatrón imponen como deberían, mientras que de los buenos sólo Optimus Prime posee diálogos que aporten algo.

En la puesta en escena Bay se muestra más comedido que otras veces, más centrado y dispuesto a buscar planos más coherentes y eficaces. Por supuesto que hay escenas donde parece masturbarse con el ejército, secuencias grabadas dando vueltas con la cámara que no se sabe muy bien a qué vienen y es descarada la búsqueda constante del rostro de Megan Fox (siempre perfectamente maquillada), pero por lo general ofrece un aspecto visual muy controlado donde maneja muy bien las numerosas dificultades que ofrece una producción de este tipo: constantes planos amplios y aéreos para mostrar el tamaño de los robots y sus acciones, algunas acertadas ralentizaciones para aclarar situaciones confusas, escenas de acción bastante claras donde la unión de efectos digitales y los escenarios elegidos es perfecta, etc.

El resultado es un producto palomitero sin pretensiones artísticas que va directo a tratar de divertir y deslumbrar con sus extraordinarias secuencias de acción: es una montaña rusa con momentos de indescriptible espectacularidad. A parte del descomunal prólogo destacaría el largo y bien aprovechado tramo final, que se inicia con la aparición de John Turturro (de nuevo es el personaje más logrado) y alcanza su clímax en la batalla en el desierto, llena innumerables escenas que mantienen el nivel de asombro constante: la llegada de numerosos enemigos, los bombardeos, la aparición de Devastator, la escalada a la pirámide, los constantes enfrentamientos entre robots… Hay por supuesto tropiezos de guión notables (ese súper cañón que no vuelve a aparecer) y la historia del Caído es sumamente previsible, pero qué más da, no hay necesidad de ofrecer un relato de gran complejidad, todo es acción sin límites. Huelga decir que los efectos especiales (tanto digitales como artesanales –explosiones bestiales-) y sonoros son cojonudos.

De nuevo la taquilla está siendo reventada y como respuesta previsible la tercera parte se ha puesto rápidamente en marcha. Habrá que ver si a Michael Bay le sale bien repetir la misma fórmula otra vez o si el desgaste que aquí se ve ligeramente en algunos instantes (en el guión, la puesta en escena incluso mejora) se acrecienta de forma peligrosa, es decir, veremos si pasa de ser un relato trivial pero espectacular a un bodrio ruidoso, pues estas dos entregas están en precario equilibrio sobre el abismo.

29-06-09

17 Hippies en el FAM de Miajadas, 27-06-09

Categorías: Música, 17 Hippies

En mi región hay numerosas y enormes vallas publicitarias anunciando al patético Melendi, que habría que discutir si llamarlo música es correcto o no, pero nos traen a 17 Hippies, uno de los mejores grupos de Europa, y no hacen publicidad alguna. Lo de siempre: para enterarse de los conciertos de música folk/étnica tienes que andar todos los días siguiendo webs de grupos y festivales y aún así se te escaparán muchos grandes eventos. De hecho me enteré del concierto de 17 Hippies en Miajadas (pueblo a menos de quince minutos del mío) el mismo día y de pura suerte. Y claro, así les va: ¿cómo pretenden que un concierto de un grupo desconocido por el público tenga audiencia si no le dan publicidad? Esperaban un lleno (de hecho el cartel indicaba que el aforo era limitado y habían preparado grandes zonas de parking), pero ahí no hubo ni trescientas personas.

17 Hippies (en realidad son “sólo” 13) es un grupo que ya presenté en el blog y al que le tenía muchas ganas. ¡Cuál fue mi sorpresa al encontrármelo prácticamente en la puerta de casa! Es una formación de artistas de diversos países de Europa que interpretan con gran maestría músicas tradicionales del continente, sobre todo del este (Alemania –Berlín es su ciudad natal-, Polonia, Serbia, pero también tienen rasgos franceses y belgas). El sábado 27 de junio fue cabeza de cartel en el llamado FAM (Festival de las Artes de Miajadas) que en dicho pueblo cacereño proporcionó una semana de conciertos y actividades artísticas (danza, teatro, etc.).

El concierto fue bastante bueno dada las circunstancias. Tardó en empezar por el retraso de un ridículo espectáculo de pirotecnia (surrealista el momento en que dijeron por megafonía que la organización no se hacía responsable de los heridos que pudieran causarse) y tuvo un público bastante escaso y en su mayor parte desconocedor de su obra (¿habría alguien a parte de mi hermano y yo que los conociera?). Sin embargo es una banda que llena el escenario y sabe levantar el ánimo del público y pronto todo el mundo estaba bailando y aplaudiendo. Sus temas son marchosos y bailables, sus músicos echan todo en los directos y constantemente buscan la conexión con el espectador, pidiendo que sigamos el ritmo, que aplaudamos o que participemos con nuestras voces haciendo coros. Manejan de forma magistral las improvisaciones y los cambios de protagonismo: cada tema es llevado por unos instrumentos principales y unos acompañamientos determinados, y los técnicos de sonido controlaron muy bien el equilibrio sonoro dando el volumen adecuado en cada momento.

Sólo dos anécdotas dieron la nota. Una, el torpe tópico y desconocimiento de uno de los músicos al decir que la zona le recordaba a Méjico (y todo por estar tocando en un campo de fútbol de arena, que el resto de la zona es de regadíos), y la otra que a pesar de tocar en un festival se marcaron un par de buenos bises. Fue la primera vez que tocan en Extremadura, y espero que haya otras.

Caída del blog

Categorías: General

El blog ha estado unos días sin funcionar debido a un problema en los servidores de blogsome. Parece que ya lo han arreglado.

25-06-09

La guerra de las galaxias: Episodio III, La venganza de los Sith

Categorías: Cine

 

Star Wars: Episode III, Revenge of the Sith, 2005, EE.UU.
Género: Acción, aventura, fantasía.
Duración: 140 min.
Director: George Lucas.
Escritor: George Lucas.
Actores: Ewan McGregor, Natalie Portman, Hayden Christensen, Christopher Lee, Ian McDiarmird, Samuel L. Jackson, Frank Oz, Temuera Morrison, Jimmy Smits.
Música: John Williams.

Valoración:
Lo mejor: Momentos puntuales de gran intensidad. Toda escena en la que sale Palpatine. Lo de siempre: el derroche de imaginación y recursos puestos en la recreación del universo. La banda sonora de John Williams, crucial en muchos instantes.
Lo peor: El potencial desaprovechado, las situaciones y escenas echadas a perder por una falta de garra en la dirección y en el guión. Podría haber sido la mejor y es bastante insatisfactoria.
Mejores momentos: La batalla inicial. Palpatine tanteando y tentando a Anakin en varias ocasiones. Palpatine descubriendo sus cartas y luchando contra Mace Windu y posteriormente contra Yoda.
Los planos: El inicial, con la batalla sobre Coruscant. El picado a la máscara de Vader recien puesta.
La curiosidad: Wayne Pygram (que interpreta en la serie Farscape a Scorpius, el mejor villano de la historia de la TV, una suerte de Darth Vader) hace un cameo interpretando a Tarkin, quien en el Episodio IV está al mando de la Estrella de la Muerte.
Malaciencia: La batalla inicial está repleta de malaciencia: capas que se mueven como si hubiera viento en el espacio (la de Grievous), inercias imposibles (robots que se caen del casco de las naves como si los hubieran empujado), etc.
Las frases:
1) ¡Tú eras el elegido! ¡Se suponía que ibas a destruir a los Sith, no convertirte en uno de ellos! ¡Se suponía que ibas a traer el equilibrio a la Fuerza, no dejarla en oscuridad! -Obi-Wan a Anakin.
2) El Lado Oscuro de la Fuerza es un camino que puede aportar facultades y dones que muchos no dudan en calificar de antinaturales -Palpatine a Anakin.

* * * * * * * * *

Y llegó el Episodio III. Al público y en menor medida a la crítica les gustó, de hecho es el único de esta trilogía que consigue una media de críticas realmente notable, pero en mi caso tuvieron que pasar varios visionados hasta que conseguí apartar las malas sensaciones que me dejaban los instantes fallidos y los desaprovechados, que no son pocos, y consiguiera sacarle algo de jugo, porque tener tiene bastante. Mi opinión final está pues llena de sentimientos encontrados. Claro que me gusta, me apasiona, sino no lo hubiera visto cinco veces como mínimo, pero no puedo decir que sea lo que esperaba de quien nos regaló la trilogía original, y más viendo el potencial que tenía la historia y los grandes momentos que se dejan entrever pero no terminan de asomar por completo.

El mejor logro del capítulo es que se desarrollan bastante bien las tramas personales. El personaje de Anakin sale bien parado, pero el actor Hayden Christensen no da la talla en ningún instante y la fuerza de las escenas se ve notablemente resentida. Pero hay que decir que el de Palpatine es fascinante, de hecho roba protagonismo a todos los demás. Suyas son todas las grandes escenas de la película: el enorme plan de dominación total que se orquesta, perfectamente creíble dentro del universo presentado, sus largas e intensas conversaciones con Anakin, donde sutilmente le tienta y arrastra a su lado, etc. Y gran parte del mérito recae sobre un correctamente sobreactuado Ian McDiarmid, capaz de mostrar tanto los registros terroríficos como los afables del inquietante personaje y dejando siempre entrever su vena ambiciosa cuando no tiránica. Huelga decir que con el doblaje se pierde muchísimo. Y por cierto, Jar Jar sólo sale en un plano, por suerte.

Sin embargo, a pesar del más que correcto dibujo de estos dos protagonistas se pasa de instantes sumamente efectivos (Anakin y Padmé “mirándose” en la distancia, cualquier aparición de Palpatine) a otros fatalmente desarrollados (Obi-Wan descubriendo la maldad en Anakin al ver como mata a los niños, una escena tan fría y torpe que destroza la tensión del momento), y así mismo da la sensación de que todos los personajes deambulan demasiado por la galaxia hasta que se consigue concretar algo.

En general también destaca algo más el trasfondo político, tan infrautilizado en las dos anteriores partes, de hecho la unión entre la caída de la República y la los Jedis es encomiable. Pero en gran parte del metraje se queda ahí, en un trasfondo, sin conseguir despegar completamente: con todo lo que había para contar el hilo principal se lleva a través de secuencias no muy bien hilvanadas, una escena de acción tras otra que da un ritmo rápido pero que parece ir esquivando lo realmente importante. No sé qué aporta un personaje como Grievous a la trama, excepto perder el tiempo con flipadas varias. No logro entender cómo puede Lucas perder tanto el norte en ocasiones tan importantes como el duelo final entre Anakin y Obi-Wan, el momento quizá más esperado de toda la saga, que termina convertido en una patética lucha a espadas en plan videojuego de plataformas. Y al igual que en El ataque de los clones se empeña en hacer de ancianos Jedis unos superhéroes de inusitada agilidad, convirtiendo a Yoda y Dooku en esperpentos. Además, el careto digital de Christopher Lee sobre el doble queda fatal y por extensión el uso de dobles digitales no convence. ¿De verdad no tenía mejor forma de mostrar el poder de los grandes Sith y caballeros Jedi que con esas escenas imposibles y pueriles? Al menos al final sí recurre a los rayos en un par de momentos alucinantes (Windu contra Palpatine y Palpatine contra Yoda) y hay algún instante donde sí entra en juego la inteligencia, los diálogos y acciones destinados a posicionar a sus rivales y aliados de la forma que les conviene, como el sobrecogedor momento en que Palpatine se medio deja vencer por Windu para que Anakin interceda.

Así pues, a pesar de sus numerosos buenos (y muy buenos) momentos en estos dos aspectos (personajes y trama socio-política) el conjunto no termina de obtener una forma redonda y equilibrada que ofrezca un relato firme y tan épico y demoledor como cabría esperar. Las irregularidades del guión se suman a las irregularidades de la puesta en escena y así pasamos de un gran tramo a unas cuantas secuencias algo inconexas pero sobre todo frías y desaprovechadas. Qué poca emoción transmiten los últimos momentos de Padmé (el precipitado parto provoca risas), qué terriblemente inerte se muestra Obi-Wan (mal por Lucas, pero también por Ewan McGregor) cada vez que su aventajado alumno mete la pata e incluso cuando cae en la más profunda de las tinieblas y debe acabar con él. No hago sino preguntarme para qué tantos efectos especiales (de nuevo citar el vergonzoso duelo entre Anakin y Obi-Wan) si se deja de lado la escenificación bien meditada y otros aspectos que vengo citando como la dirección de actores o la cohesión realmente efectiva de las líneas narrativas. Lamentablemente en esta trilogía, al contrario que la original, en numerosas ocasiones los efectos especiales están por encima de la historia (¿pero qué aporta el animalito que monta Obi-Wan aquí, las criaturas marinas de La amenaza fantasma –o incluso la espectacular carrera de vainas- o la larga persecución al inicio de El ataque de los clones?). Y por si fuera poco, muchísimas veces es el grandísimo John Williams quien, con su majestuosa banda sonora (sin duda la más lograda de esta etapa), salva numerosas secuencias gracias a que transmite muchísimo más que la inexpresiva puesta en escena de Lucas.

El despliegue de mundos y escenarios es de nuevo insólito, siendo incluso más completo y complejo (visualmente hablando) que en las anteriores partes. Pero Hollywood no recompensó esta magnífica labor de dirección artística, efectos especiales y sonoros porque no se lleva bien con Lucas: esta trilogía no se llevó ningún Oscar en esos aspectos técnicos, cuando los merecía todos los tres años, de hecho el ridículo fue indescriptible cuando en esta ocasión sólo obtuvo la nominación al mejor maquillaje. Por cierto, la banda sonora fue probablemente la mejor del año y tampoco tuvo el reconocimiento que mereció; de hecho fue la temporada más negra en este aspecto que se recuerda, la más comentada y criticada por los amantes del género (ver el artículo sobre las mejores bandas sonoras de 2007).

En resumen, me da la sensación de que la historia tiene la suficiente fuerza como para conseguir hablar por sí sola a pesar de que George Lucas con su torpeza le pone mil trabas. Entre su poca habilidad para sacar algo de los actores, la falta de garra de numerosas escenas, los altibajos en los diálogos, el efectismo innecesario e infantil y el excesivo y aparatoso aspecto visual que termina saturando en ocasiones obstruye la fluidez narrativa y desaprovecha el infinito potencial de la trama. El resultado es un notable espectáculo y un episodio que enlaza muy bien ambas trilogías de la saga (aunque con alguna inconsistencia, como que Obi-Wan afirme no conocer a C3PO y R2D2 y los Owen no los reconozcan en el Episodio IV), pero a pesar de la grandeza que tiene en momentos puntuales y de todo lo que podría haber dado de sí decepciona por su frialdad, por su irregularidad y porque es una película más artificiosa que efectiva.

21-06-09

Sobre el estado del cine: ¿crisis artística?

Categorías: Cine

Me puse a escribir una pequeña reflexión y crítica sobre el estado actual del cine en cuanto a la poca originalidad y calidad de las películas ofrecidas y al final me ha salido un largo ensayo que empieza por ahí y acaba derivando en temas y conclusiones paralelos y anexos varios más o menos entrelazados. En fin, lean hasta que se aburran.

A finales de los noventa, aunque ya había títulos emblemáticos mucho antes (Urgencias, Babylon 5, El prisionero, Twin Peaks, Canción triste de Hill Street), el auge de la televisión fue impresionante, creciendo el número de producciones de gran calidad de forma rápida y asombrosa (podría incluir una lista casi interminable, pero basta citar a la cadena HBO como ejemplo). Pero al mismo tiempo el cine iba cayendo en un desgaste bastante llamativo, y hemos llegado a un punto en el que mientras en el mundo de la televisión se pone cada vez más énfasis en la calidad de la producción y se buscan historias más originales, arriesgadas y complejas con las que saciar a los exigentes espectadores, el cine se inclina por exprimir la taquilla fácil a base de superproducciones ultra comerciales. Así pues, se podría decir que en esta última década la industria cinematográfica está sumida en una crisis de ideas que, sumada a la avaricia de las productoras, se ha transformado en un ciclo oscuro y peligroso en el que el cine auténtico cada vez es menos rentable y sólo se buscan los ganchos fáciles y los espectáculos llamativos pero vacíos con los que hacer caja.

No hay riesgo artístico, no hay hueco para la creatividad, la inteligencia asusta, no se promueven las nuevas ideas pensando que no serán rentables. El panorama está dominado por adaptaciones de libros y cómics, remakes, secuelas y más secuelas. Cualquier saga conocida, cualquier historia gratamente recordada, cualquier nombre mítico son proclives a ser reutilizados una y otra vez, pues son valores seguros. No importa el guión ni el director, sólo que cueste lo suficiente como para que tenga muchos efectos especiales y se orqueste una campaña publicitaria de escándalo. Por supuesto que hay excepciones, hay casos donde tenemos la suerte de que cuentan con un director dotado y éste puede trabajar con un guión decente. Pero por cada saga de Spider-Man (quitando la fallida primera entrega), Iron Man y Batman (las de Christopher Nolan) tenemos quince Los Cuatro Fantásticos, Alien VS Predator, Daredevil, Catwoman, Ghost Raider…; y por cada adaptación (proveniente del formato que sea) de calidad (No es país para viejos, Gone Baby Gone) tenemos otras tantas fallidas como las pretenciosas Watchmen y 300, El código da Vinci, etc. Y no me meto a hablar de los incomprensibles éxitos de comedias estúpidas tipo American Pie o sagas de pseudo terror como Saw, que acabaría suicidándome.

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18-06-09

La guerra de las galaxias: Episodio II, El ataque de los clones

Categorías: Cine

 

Star Wars: Episode II, Attack of the Clones, 2002, EE.UU.
Género: Acción, aventura, fantasía.
Duración: 142 min.
Director: George Lucas.
Escritor: George Lucas, Jonathan Hales.
Actores: Ewan McGregor, Natalie Portman, Hayden Christensen, Christopher Lee, Ian McDiarmird, Samuel L. Jackson, Frank Oz, Temuera Morrison.
Música: John Williams.

Valoración:
Lo mejor: La trama política y bélica es muy atractiva. Cuando se lanza es espectáculo glorioso. Y cómo no: dirección artística y efectos especiales y sonoros deslumbrantes.
Lo peor: Tarda en arrancar, tiene un tono demasiado infantil que resulta molesto en ocasiones (le sobran todas las escenas de R2D2 y C3PO).
Mejores momentos: La batalla de los Jedis, de principio a fin. El combate espacial de Obi-Wan contra el cazador de recompensas.
El plano: Los Jedis medio aniquilados y rodeados de enemigos.
Las frases:
1) Los maté, los maté a todos, ellos están muertos. Y no solo los hombres, sino también las mujeres y los niños. Ellos son animales, y los maté como animales. ¡Los odio! –Anakin.
2) ¡¿Victoria?! ¿Victoria, dices? Maestro Obi-Wan, nada de victoria… Del Lado Oscuro el velo ha caído, las Guerras Clon empezado ya han –Yoda.

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El ataque de los clones supuso para muchos fans el reencuentro con La guerra de las galaxias después del fiasco de La amenaza fantasma, pues esta segunda entrega de la saga ofreció un producto de mayor calidad, más coherente y atractivo. La trama mejoraba considerablemente y nos introducía por fin en hechos realmente interesantes, mientras que los personajes adquirían cierta dimensión. Sin embargo desde mi punto de vista a la obra le fallan algunos aspectos que impiden que sea redonda y memorable.

El relato ofrece dos partes bien diferenciadas y de grandes contrastes. La primera narra una historia detectivesca que adolece de cierta falta de ritmo y densidad. Cabe preguntarse por qué una trama tan sencilla se alarga tanto o por qué Obi-Wan es tan lentito sacando conclusiones. Paralelamente a ella se va cimentando la relación romántica entre Padmé y Anakin y ya de paso las inclinaciones del chaval hacia el Lado Oscuro. Dicha relación amorosa resulta también simplona y en ocasiones enervante por su falta de madurez: ¿dónde quedaron esos ágiles, imaginativos y eficaces diálogos entre personajes que disfrutamos en la trilogía original, sobre todo en el triángulo amoroso Luke-Leia-Han? Solamente es digno de recordar aquel comentario de Anakin sobre que el pueblo necesita un grupo de sabios que gobierne eligiendo lo que consideran mejor para la sociedad, diciendo sutilmente que la democracia no va con él.

El segundo tramo de la cinta adquiere mayor intensidad y dinamismo y en él se suceden momentos impresionantes dignos de los mejores instantes de la saga. La trama política que hay de trasfondo, no del todo aprovechada pero bastante interesante, deriva por fin en la apasionante historia bélica que transforma el universo para siempre. Desde que las pesquisas de Obi-Wan le llevan al planeta donde se reúne el enemigo nos sumergimos en el grandioso inicio de las Guerras Clon. La alucinante lucha de Obi-Wan contra Jango Fett en el campo de asteroides (deslumbrantes efectos especiales y sonoros), el espectáculo donde pretenden sacrificar a Padmé, Anakin y Obi-Wan mediante criaturas horrendas y la intrusión de los Jedis que abre las puertas a una indescriptiblemente espectacular batalla te mantienen agarrado a la butaca casi sin respirar, asombrado y emocionado a partes iguales.

Este inconmensurable clímax sin embargo se ve lastrado de forma lamentable por los desvaríos infantiloides de George Lucas (y eso que esta vez en el guión tuvo un colaborador, Jonathan Hales). Llevó a Jar Jar a segundo plano por la presión de los espectadores, pero no rebajó el tono inmaduro y estúpido, sino que lo depositó sobre R2D2 y C3PO, a quienes hace centro de un sin fin de memeces que no hay por dónde coger ni forma de soportar. A eso hay que añadir algún instante tontorrón como el conflicto en la fábrica de droides, más propio de un videojuego, o lo decepcionante que resulta un momento cumbre como el del esperado enfrentamiento entre Yoda y algún enemigo importante (en este caso el Conde Dooku). Pero en qué cojones pensaba Lucas al hacer a Yoda un superhéroe de gran agilidad. La batalla a espadas es histriónica, ridícula y además choca con lo visto en la saga, con lo lógicamente esperado: que lucharan con una combinación de rayos, la fuerza e incluso diálogos inteligentes y manipuladores. Pero mostrar semejante enfrentamiento de forma tan banal y exagerada fue un fiasco notable.

Los efectos especiales y sonoros así como el diseño de los mundos lugares y criaturas siguen siendo brillantes, sublimes, aunque Lucas de nuevo se excede con lo digital (la prueba es que el Yoda informatizado no convence comparado con el muñeco que lo representaba hace treinta años). La banda sonora de John Williams sigue siendo sumamente efectiva pero aquí firma su trabajo menos notable de la saga, pues sólo aporta un tema nuevo realmente destacable (el hermosísimo tema de amor). Y sobre los actores, veo a Natalie Portman y Ewan McGregor más centrados que en el anterior episodio, pero la incorporación de Hayden Christensen, y más un papel tan complejo, denso e interesante deja mucho que desear. El mediocre actor ofrece una interpretación totalmente inexpresiva, no es capaz de mostrar ninguno de los múltiples dilemas y traumas del personaje. Un fallo de casting tan grande en un personaje crucial no es de recibo. Y por si fuera poco el doblaje, que por lo general es bastante flojo, en este carácter falla estrepitosamente, aumentando así las malas sensaciones. Destacaría también la presencia de secundarios de gran carisma que representan muy bien sus personajes, como Christopher Lee, Samuel L. Jackson e Ian McDiarmid.

Rebajando esa carga cómica insufrible, haciendo madurar un poco el producto y equilibrando un poco más la trama estaría sin duda hablando de una secuela del nivel de la saga original, incluso me atrevería a decir que dada las características del argumento probablemente podría haber sido superior a El retorno del Jedi. Pero tal y como está yo la pondría ligeramente por debajo de aquella, siendo sin embargo la única de esta trilogía que me realmente me satisface.

16-06-09

Michael Giacchino - Star Trek 2009


Michael Giacchino - Star Trek 2009
Género: Banda sonora original
Año: 2009, Varese Sarabande
Valoración:

Michael Giacchino es un tipo solvente y enérgico que se ha ganado un más que meritorio hueco entre los amantes de las bandas sonoras. Sus memorables partituras para la saga de videojuegos Medal of Honor y sus exitosas labores en la televisión (Alias, Perdidos) propiciaron que estuviera en boca de los melómanos antes incluso de que diera el paso al cine (Los Increíbles). Sin embargo en este medio no termina de encontrar la película perfecta para mostrar todo su potencial, y por ahora se ha limitado a ofrecer partituras de acción eficaces pero algo frías y exiguas. Star Trek 2009 está en esa línea, aunque para mi sorpresa está recibiendo (igual que la infame película) críticas más que buenas incluso desde fuera de los amantes del género.

Para un servidor Star Trek 2009 no pasa de ser una composición de acción sencilla y poco original, aunque no por ello está exenta de ritmo y espectacularidad. El filme al que acompaña muestra notables limitaciones, pues sus autores idearon una producción de acción ampulosa con el fin de reventar la taquilla, y la música está destinada a funcionar casi como un efecto sonoro más. Mucho caos y ruido, no era necesario más, y probablemente ni el compositor más inspirado hubiera podido ofrecer algo realmente destacable para apoyar esas burdas imágenes.

Observando la situación hay que decir que Giacchino se desenvuelve más que bien. Por el lado malo, la sonoridades son limitadas, lineales, sin despliegues temáticos relevantes (el único distinto es el tema de Spock, de rasgos orientales, y resulta insustancial y primario), lo que no sería un gran problema si no fuera porque resulta rutinaria, bastante previsible (muchos momentos recuerdan a muchas otras partituras de acción, todo suena a visto) y, más importante aún, no tiene un tema central digno de una saga tan mítica. Recupera el tema original en los créditos sí, pero no es más que un obligado homenaje; Giacchino no aporta nada remarcable de su propia cosecha. Y por el lado bueno la orquestación es espléndida y ofrece un sonido majestuoso, brillante, y en cuanto a los cortes se pueden destacar algunos momentos de enorme espectacularidad (Nailin’ the Kelvin, Nero Death Experience, Nero Fiddles, Narada Burns), instantes sobrecogedores que muestran de lo que es capaz este genio y que sin duda salvan un trabajo que podría haber sido demasiado monótono.

Lo mejor que puedo decir, a parte de destacar esos excelentes pasajes, es que en disco se escucha con facilidad y agrado, que en la escucha aislada adquiere más interés y eficacia que en la ridícula película. Pero como ocurre con el filme, no se puede decir que sea una entrega digna de la saga, sino una reinvención con claras intenciones comerciales. La comparación con otras entregas (en algunos casos consideradas de las mejores de la historia de la música de cine: la primera parte, de Jerry Goldsmith, y la segunda, de James Horner) es pues una pérdida de tiempo.

 

1. Star Trek - 1:03
2. Nailin’ the Kelvin - 2:09
3. Labor of Love - 2:51
4. Hella Bar Talk - 1:55
5. Enterprising Young Men - 2:39
6. Nero Sighted - 3:23
7. Nice to Meld You - 3:13
8. Run and Shoot Offense - 2:04
9. Does It Still McFly? - 2:03
10. Nero Death Experience - 5:38
11. Nero Fiddles, Narada Burns - 2:34
12. Back From Black - 0:59
13. That New Car Smell - 4:46
14. To Boldly Go - 0:26
15. End Credits - 9:11
Total: 45:20
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