La guerra de las galaxias, de George Lucas
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Infinitos escritos, análisis, ensayos, etc. se han realizado sobre la saga más famosa y, sí, por qué no, la más importante de la historia del cine, sobre una serie de películas que marcaron un punto de inflexión en el arte y en el negocio cinematográfico, así que no voy a perder el tiempo indagando sobre el proceso de producción y otros muchos temas relacionados que, aunque fascinantes, ya han sido muy tratados, y voy a ir al grano, a dar mi opinión sobre la trilogía original así como sobre las polémicas nuevas entregas, sobre este fenómeno que forma parte de la cultura popular, que tiene un hueco especial en el corazón de millones de seguidores. Aún así, me apetecía hacer una introducción, así que allá va.
George Lucas cambió la forma de hacer y de vender el cine, pero también la forma de vivir el cine. Con el estreno de La guerra de las galaxias: Una nueva esperanza en 1977 cambió la concepción de los efectos especiales, la importancia de la música en las películas y fuera de ellas (John Williams popularizó el género de cara al público que no fuera exclusivamente cinéfilo, e influyó en prácticamente todos los autores posteriores), dio un empuje notable al cine de aventuras y, aunque fuera fantasía, al ser space opera también al de ciencia-ficción. Lucas modificó aspectos tan aparentemente nimios como la forma de los créditos (el no tener lista de actores al inicio derivó en un
conflicto con la industria del cine). En 1977 el negocio del cine no volvió a ser lo mismo. Se inventó el merchandising desenfrenado, es decir, la creación de todo un mercado alrededor de la película. Figuras, juegos de todo tipo (de mesa, de rol…), escritos paralelos (novelas, cómics…) y cualquier otra cosa que pudiera ofrecer dinero aprovechando el tirón mediático fue desde entonces proclive a ser comercializado. Hoy día este negocio alcanza límites hasta molestos, y hay producciones que prácticamente se realizan con el fin de explotar dicho mercado paralelo. Y en 1977 podríamos decir que también se impuso un cambio notable en los espectadores. A pesar de haber existido numerosos éxitos de taquilla que creaban colas inmensas de espectadores, a partir de La guerra de las galaxias lo que se dice los seguidores, los fanáticos, emergieron como una masa muy influyente. Asociaciones o simples grupos de amigos, convenciones, quedadas, disfraces, coleccionismo… El friki empezó a pegar con fuerza.
La trilogía original, que además fue concebida como la parte final de una saga más amplia, fue sólo el comienzo de todo un universo que creció con el aporte de numerosas publicaciones oficiales (novelas, juegos de rol, comics…). Sin embargo Lucas tardó décadas en atreverse a ofrecer nuevos capítulos cinematográficos, y no fue hasta finales de los noventa cuando se lanzó con las tres películas que narran el inicio de la historia. A pesar de decir en su momento que no realizaría más filmes, ahora se ha enfrascado en un par de series de televisión. Una, la ya estrenada Las guerras clon, es una bobada para críos sin valor ninguno. La otra, que será con actores reales, tardará un poco en llegar y llama más la atención, pero, viendo lo desaprochada que están las nuevas entregas, el poco nivel que alcanzaron, no espero nada llamativo.
Como era de esperar, el estreno de la nueva trilogía levantó pasiones, movilizó a la generación que creció viendo la original y a los que se fueron enganchando después, y medio mundo se volcó de lleno en las películas sin duda más esperadas de la historia. La expectación y la emoción fueron tales que a casi nadie le importó que La amenaza fantasma fuera, hablando claro, una puta mierda (eso sí, todo un especátulo palomitero). El fuego no llegó a apagarse porque por suerte la siguiente entrega mejoró bastante y ofreció algo más cercano al espíritu de la saga, pero aún así el baremo global de calidad de la nueva trilogía es claramente inferior al de la original. Es evidente que Lucas debería haberse dedicado exclusivamente a las labores de producción y haber dejado el guión y la dirección en manos más experimentadas y profesionales.
Quería también comentar un gravísimo error por parte de George Lucas, un fallo artístico inmenso que no sabía dónde ubicar, razón principal por la que he realizado esta introducción: las ediciones retocadas. Cuando la tecnología lo permitió llegó el momento de ver La guerra de las galaxias en DVD con la maravillosas mejoras que ofrece la remasterización de imagen y la remezcla de sonido para obtener el 5.1, el estándar actual. Pero George Lucas fue más allá. Se sacó de la manga una reinvención de su obra, añadiendo escenas, retocando otras, metiendo estúpidos e innecesarios bichos digitales por todas partes y cambiando actores que no era necesario cambiar. ¿Qué pasó por su mente, por qué se empeñó en deformar una obra de arte para añadirle morralla innecesaria? Así, Lucas nos privó de la
opción de disfrutar las películas originales con toda la calidad que los medios actuales pueden ofrecer. Las quejas fueron infinitas, pero el fanatismo es el fanatismo, y pocos se resistieron a comprar unas ediciones que parecían iban a ser las únicas (por no decir que los extras eran muy llamativos). Sin embargo Lucas dio un ligero paso atrás y dedició sacar las películas originales a la luz… pero también lo hizo de una forma un tanto polémica: las sacó sin remasterizar, sin puesta a punto. Sí, ahora podemos ver la trilogía original de la forma más fiel a como fue concebida, sin añadidos molestos, pero joder, una remasterización le habría hecho mucho bien. Las Ediciones limitadas traen ambas versiones y están a buen precio, y con ellas cada fan decididirá qué prefiere ver en cada momento, si la versión pulida (la calidad de imagen y sonido es indescriptible), con el punto en contra de que tiene apaños absurdos, o la versión original, con notables limitaciones audiovisuales. Les recomiendo las comparaciones que hay en Zonadvd.com, para que vean las mejoras y las chapuzas que hay (IV, V, VI).
Iré enlazando los artículos a medida que los vaya publicando:
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(1980, The Empire Strikes Back) |
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(1983, The Return of the Jedi) |
Hace un par de años también quise hacer un especial de Star Wars en mi blog, pero al final no pasé de ver Una nueva esperanza.
Soy fan de las originales, siendo El Imperio Contraataca mi favorita; de las nuevas, he de decir que yo considero a El ataque de los clones la peor de toda la saga, copn momentos y diálogos que rozan el ridículo. La amenaza fantasma es aburrida y plasta, sí, pero al menos no causa vergüenza ajena, al contrario que la segunda (bueno, y si excluíamos a Jar Jar Binks).
Sobre La venganza de los sith, he de decir que acierta al momento de darle un toque más oscuro y dramático a la saga, y el momento de la ejecución de la Orden 66 es brillante. También salvaría la batalla en Mustafar y el momento en el que colocan la máscara de Vader a Anakin (porque el momento siguiente, en el que se libera de la camilla gritando, es patético).
Pero lo malo de esta tercera parte es la suma torpeza de Lucas, tanto en los diálogos como en la pobre dirección: qué peleas tan mal rodadas, qué falta de dinamismo… Se dice que Spielberg rodó las escenas de la batalla en Mustafar, y la verdad es que la diferencia es brutal: por lo menos en ellas hay auténtico ritmo.
En fin, espero esas críticas con ritmo, a ver si coincidimos. ¡Un saludo! :)
Comment by Espilberg — 17-05-09 @ 22:04
¿Mustafar es donde Obi Wan monta una mantis gigante?
De la nueva trilogía yo salvo El ataque de los clones. Su primer tramo es un tanto soso, pero cuando se lanza es muy buena. Eso sí, quitando las memeces infantiles de C3PO ganaría muchísimo. La amenaza fantasma me parece penosa y ridícula, y La venganza de los Sith me gusta pero es que me sabe a poco, todas las escenas están desaprovechadas.
De las originales las dos primeras las considero obras maestras y El retorno del Jedi muy buena (baja bastante el nivel, pero sigue siendo un peliculón).
Saludetes.
Comment by Warren Keffer — 18-05-09 @ 10:42
No, Mustafar es el planeta de la lava.
Otro de los errores de el Episodio 3 es la historia de amor entre Anakin y Padmé: si ya en la segunda tuvimos que tragarnos un romance tan pasteloso que producía diabetes, la tercera sigue or el mismo camino.
Comment by Espilberg — 18-05-09 @ 15:15
Pues la batalla de Mustafar, es decir, el duelo a espadas clave entre Obi Wan y Anakin, me parece una mierda, una escena de plataformas sacada de un videojuego :(
Comment by Warren Keffer — 18-05-09 @ 17:17
A mí me impresionó en el cine, y aún a día de hoy me parece buena (y eso sí, te doy la razón en lo de que parecen plataformas, y en el videojuego es un buen nivel xDD)
La que me parece penosa es la de Windu contra Palpatine. Por Dios, si Palpatine grita como un poseso “¡Podeeeeeerr Ilimitadoooooo!” xDD
Comment by Espilberg — 18-05-09 @ 21:03
Buff, veo este tema en un blog y no puedo evitar apuntarme al carro. Yo he crecido con la guerra de las galaxias, y es la primera peli que recuerdo en el cine con mi hermana y mi madre. Para mí tiene algo más que una película: es el primer recuerdo cinematógrafico de mi vida.
Bueno, sobre las primeras entregas: la primera parte de la guerra de las galaxias es para mí lo mejor de toda la saga. Que el Lucas, en mitad de un desierto, y con un saco de latas, un tío vestido de monje y un par de cosas más, sea capaz de hacernos imaginar con un guión fantástico que estamos a años luz de nuestra galaxia me parece sencillamente fantástico.
Después tiene cosas buenas y malas, como toda película. El Imperio contraataca es en conjunto la mejor. Y en El retorno del Jedi se combina un arranque épico (el rescate de Han Solo es de lo mejor de la saga) con los insulsos ewoks y un final algo descafeinado.
Y sobre las últimas, pues bueno, hay cosas salvables. De La Amenaza Fantasma, hay que anotar que la carrera de cuádrigas espaciales está muy bien rodada, y que es un guiño a Ben Hur muy divertido. De la segunda, la trama policial del comienzo de la peli está bastante bien (y ya está). Y de la tercera, existen ya más detalles en los que merece la pena detenerse, desde lo que puede ser un reflejo del imperio romano, un guiño al mito de Fausto y un tenebrismo que otra vez recuerda a el imperio contraataca (sin contar ya batallitas ni otras cosas). De todos modos, tampoco se esperaba mucho más de estas películas.
Comment by angelillo — 18-05-09 @ 23:10
En general, en las tres últimas se notas dos problemas básicos: la falta de un guionista que le diera forma a la trama y un director. Son dos cosas básicas que sólo se dieron en El imperio contraataca, resultando en la única historia bien cerrada sobre sí misma, sin errores absurdos, y bien dirigida.
Comment by Cubano — 24-05-09 @ 20:06
oigan y cambiando de tema si van a hacer las peliculas que serian de la tercera saga osea los capitulos 7-8-9
me podrian indicar eso porfa
Comment by erick vaca a. — 22-06-09 @ 06:18
Eso lo descartó Lucas hace mucho tiempo porque decía que se iba a tirar toda su vida con lo mismo. Y luego el tío va y se mete a hacer series de TV xDDD
Comment by Warren Keffer — 22-06-09 @ 15:32