28-11-06

Capercaillie - Delirium

Categorías: Música, Capercaillie

Capercaillie - Delirium
Género: Celta, Nuevas músicas, pop
Año: 1991, Survival
Valoración:

Karen Matheson: voz.
Charlie McKerron: violín.
John Saich: bajo, guitarra, coros.
Manus Lunny: bouzouki, guitarra, coros.
Marc Duff: flauta (silbato), bodhran.
Donald Shaw: acordeón, teclados.
Más algunos colaboradores.

Delirium es el primer gran disco de Capercaillie (Secret People, To The Moon y Choice Language son los otros). A veces, cuando lo escucho, me digo: “éste es el mejor”, pero en cuanto me pongo otro cambio de opinión. Todos son álbumes con el sello de Capercaillie, pero cada uno tiene estilo y alma propios, y todos son magníficos. Y eso sin desmerecer los demás trabajos de la banda, sean los primeros (los más celtas) u otros que no les salieron redondos.

En Delirium, disco producido por Donal Lunny, se aventuraron por primera vez en la creación de canciones propias además de versionar temas tradicionales escoceses. Lo hicieron mezclando el gaélico con el inglés y lo celta con instrumentación y técnicas modernas. El formato de piezas cortas (jigs) de la música celta, con su habitual cambio de ritmo dos o tres veces por tema, se cambia por un estilo más moderno donde una canción de entre tres y cinco minutos desarrolla generalmente un esquema que se repite alrededor de un estribillo. Así, el estilo final es sumamente atractivo para un oyente que no conozca o aprecie la música celta.

La utilización de bajo y teclados eléctricos, percusiones y piano como base es exquisita. Sobre ellos se añaden, según el corte, gaitas, magníficas percusiones étnicas, bouzouki, flautas y la omnipresente y divina voz de Karen Matheson. El resultado, un álbum lleno de canciones prodigiosas, cada cuál más bella y adictiva. La fuerza de los temas más marchosos es impresionante, y la cadencia de los más relajados muy sentimental. La composición refleja una inspiración notable y el detallismo de los temas es sublime, cuidando esa peculiar envoltura de percusiones y preciosos pianos que le dan un aire tan característico.

Esta simbiosis de estilos resulta maravillosa gracias a la profesionalidad de unos artistas que han nacido con la música en la sangre. Se nota muchísimo cuando los músicos de un grupo son excepcionales (no hay más que comparar esta banda con cualquier grupo comercial de pop/rock, o por mencionar uno conocido que mezcla también la música celta, el infame The Corrs): la música suena límpida, con cada instrumento perfectamente sincronizado y con sus sonidos exprimidos al máximo por manos expertas.

Un trabajo redondo, magnífico, aunque podría destacar algunos temas inolvidables como Rann Na Mona, Cape Breton Song, Coisich, A Ruin

 

1. Rann Na Mona – 3:52
2. Waiting for the Wheel to Turn – 4:38
3. Aodann Srath Bhain – 4:06
4. Cape Breton Song – 3:04
5. You Will Rise Again – 3:33
6. Kenny MacDonald’s Jigs – 4:00
7. Dean Saor An Spiorad – 4:26
8. Coisich, A Ruin - 3:12
9. Dr. MacPhail’s Reel – 2:52
10. Heart of the Highland – 3:50
11. Breisleach – 2:46
12. Islay Ranter’s Reels – 3:06
13. Servant to the Slave – 6:42
Total: 50:14

El Reino de los Cielos

Categorías: Cine

 

Kingdom of Heaven, 2005 EE.UU.
Género: Drama, histórica.
Duración: 194 min. (Director’s Cut)
Director: Ridley Scott.
Escritor: William Monahan.
Actores: Orlando Bloom, Eva Green, Liam Neeson, David Thewlis, Jeremy Irons, Marton Csokas, Alexander Siddig, Brendan Gleeson, Edward Norton, Ghassan Massoud.
Música: Harry Gregson-Williams.

Valoración:
Lo mejor: La excelente puesta en escena de Ridley Scott, la fotografía, la música, el vestuario, los decorados y los efectos digitales.
Lo peor: Orlando Bloom. Personajes desdibujados y muy aburridos. Orlando Bloom. Una historia difusa, sin carisma. ¿He mencionado ya al nefasto actor llamado Orlando Bloom?
Mejores momentos: La primera batalla (en los bosques, al poco de partir del hogar de Balian) y el asedio, de las mejores batallas nunca vistas.
La frase: Qué hombre es aquél que no quiere mejorar el mundo.
La pregunta: ¿A quién se le ocurrió meter temas de la bandas sonoras de otras películas? Antes del asedio, cuando Balian da los discursitos de turno, suena un tema de Jerry Goldsmith de El guerrero número 13. Y también se pueden oir, no sé cuándo, temas de Blade II, El Cuervo y una de sus secuelas.
La curiosidad: El actor que está tras la máscara del rey leproso es Edward Norton.

Cuando vi en el cine El Reino de los Cielos salí bastante decepcionado. La película de Rydley Scott estaba coja, se notaban muchos agujeros en el guión y era evidente la falta de metraje en algunos momentos. Algunas de estas lacras del guión eran muy importantes, como un personaje principal, Balian, que pasaba de herrero a guerrero mágicamente. Gran parte de la culpa la tuvo un montaje que recortaba escenas muy importantes. La versión llamada Director’s Cut (corte o montaje del director) añade mucho metraje que arregla esos errores y ofrece una película más redonda, hasta el punto de que no recomiendo ver la versión corta, pues en ella se omiten datos cruciales: en la versión completa se explica que Balian tiene experiencia en combate y que sabe construir maquinaria de guerra, se añade una subtrama muy interesante con el hijo de Sybilla, se profundiza en la relaciónn entre ella y Balian, al final hay un espectacular duelo de espada entre Balian y Guy de Lusignan…

Pero no quiero inducir a error a mis lectores: El Reino de los Cielos dista de ser una gran película incluso en su versión buena. Lamentablemente, aunque Scott tenía los medios y su notable habilidad tras las cámaras, el guión no está a la altura. Es una producción de aventuras, amor y guerra muy bien realizada, pero no hay grandeza alguna en un relato que debería tenerla, y presenta personajes muy sosos y esquemáticos y algunos incluso muy exagerados. Los diálogos no tienen mucha personalidad y la historia de amor no es nada del otro mundo. En resumen, le falta todo lo que hizo buena a Gladiator, y deja la sensación de haber desaprovechado una gran oportunidad.

Como digo, la realización sí es notable: las imágenes destilan gran belleza, con un interesante contraste entre el desierto y el hogar de Balian, la música de Harry Gregson-Williams es preciosa, el vestuario, decorados y efectos digitales son perfectos, las escenas de batallas son bastante espectaculares (aunque con algunas ralentizaciones de cámara totalmente innecesarias), y el asedio final es alucinante de principio a fin. Los actores, quitando a un siempre penoso Orlando Bloom, un fallo enorme de casting, son buenos profesionales, pero salvo Eva Green ninguno resulta muy destacable.

En el aspecto histórico no soy experto, pero prácticamente es la única producción moderna de este género que ha salido bien parada en las críticas. En el religioso incluye interesantes reflexiones y mensajes sobre la religión: los fanatismos son muy peligrosos, la religión no debe ser motivo de control y menos una excusa y justificación para la guerra, y Dios no elije el camino de los hombres, sino que ellos lo han de buscar. Pero en cambio se excede poniendo a los Templarios como locos sedientos de sangre y guerra.

Es decepcionante que ahora que hay muchos más medios no salga ninguna película realmente destacable de este género (si exceptuamos El guerrero número 13). Nos tenemos que remontar a Gladiator o sobre todo a la magnífica Braveheart para hallar alta calidad. De las producidas a partir del año dos mil, me quedo sin duda con Troya, pues es la más entretenida y tiene también una factura técnica inmejorable, con las mejores batallas nunca vistas.

27-11-06

Casino Royale

Categorías: Cine

 

Casino Royale, 2006 EE.UU.
Género: Acción.
Duración: 144 min.
Director: Martin Campbell.
Escritores: Neal Purvis, Robert Wade, Paul Haggis.
Actores: Daniel Craig, Eva Green, Mad Mikkelsen, Judi Dench, Jeffrey Wright.
Música: David Arnold.

Valoración:
Lo mejor: Mejoras notables en la construcción de personajes y diálogos. Un gran sentido del humor y del entretenimiento.
Lo peor: Un bajón de ritmo en el último tramo y un final sin garra.
Mejores momentos: La larga partida de póquer, llena de momentos geniales, como cuando Bond pide una bebida extraña y todos se quedan alucinados y terminan pidiéndola también, o cuando regresa tras librarse del veneno del enemigo y suelta la mejor frase de la película (ver La frase).
La frase: 1) Tres partes de Gordon’s, una de vodka, media de Kina Lillet, lo agitas con hielo y luego le añades una fina rodaja de cáscara de limón.
2) Esa última mano casi me mata.

Seguramente ninguna crítica o artículo dedicado a Casino Royale evita la comparación con las anteriores entregas de esta interminable saga. El aspecto rudo del rubio Daniel Craig ha sido duramente criticado por los fans, pero el resultado es innegablemente enriquecedor. La fórmula de supergalán había sido llevada a extremos exagerados en las últimas producciones (donde Pierce Brosnan era protagonista), convirtiendo a Bond casi en un superhéroe que rara vez sufría daños y desde luego nunca se despeinaba. El personaje construido para Craig es mucho más humano: tiene motivaciones, sufre dolor y pena, se llena de sangre y suciedad, se enamora… y como es su primera aventura, se ha optado también porque aún no tenga sus sellos clásicos de identidad (no pide el típico Martini con vodka, sino que va probando bebidas para ver cuál le gusta más, se muestra reticente al uso de esmoquin…).

La historia también se ha distanciado del esquema tan repetitivo, huyendo del archienemigo único siempre empeñado en conquistar el mundo y de otros elementos significativos, como el uso de artefactos de tecnología tan avanzada que convertían a las últimas entregas en auténticas películas de Ciencia-Ficción. Quizá todo esto desencante a muchos fanáticos, o quizá cuando vean la película se pongan en mi posición: ha sido todo un acierto, un soplo de aire fresco y humanizador en una saga que estaba estancada.

Por lo demás, es indudable que estamos ante James Bond. Escenas de acción casi imposibles (¿por qué el malo huye hacia la obra y sube por ella, siendo un claro lugar sin salida?) resueltas con efectismo y una realización más que notable, sobre todo a la hora del montaje, tramas de espionaje y contraespionaje sencillas y fáciles de entender, centradas en unos pocos personajes con caracterizaciones peculiares y personalidades frías, mujeres, glamour, coches de lujo, explosiones y diálogos directos y cínicos. Sin embargo, se ha puesto mayor énfasis en el guión, los personajes y los diálogos. La presencia en el libreto de Paul Haggis (Crash, Million Dollar Baby) es notable: seguramente él ha otorgado esta mayor profundidad a las líneas de diálogos. El cinismo de Bond es aún mayor, y a veces muy duro (¿Mezclado o agitado?, pregunta el camarero, ¿Tengo cara de que me importe?, responde airado James), hay largas conversaciones (alguna excelente, como el diálogo entre Bond y Vesper -preciosa Eva Green- en el tren, donde se analizan mutuamente), secuencias importantes que no tienen nada de acción, como la partida de póquer, sin duda el mejor tramo de la película… Sin embargo, este intento de dotar de mayor historia a la función juega en contra del ritmo en la última hora de la película: la historia de amor se alarga demasiado y termina haciéndose previsible, y las escenas de acción del final no son tan impresionantes como el resto: aunque el hundimiento de la casa en Venecia está muy bien hecho, llega tarde y no es muy espectacular.

Probablemente la mejor película de entretenimiento de la temporada, que aporta las dosis casi justas de inteligencia, acción, humor, amor… Para pasar un buen rato.

21-11-06

Batman Begins

Categorías: Cine

 

Batman Begins, 2005 EE.UU.
Género: Acción, drama.
Duración: 140 min.
Director: Christopher Nolan.
Escritores: Christopher Nolan, David S. Goyer.
Actores: Christian Bale, Michael Caine, Liam Neeson, Gary Oldman, Katie Holmes, Cillian Murphy, Tom Wilkinson, Rugter Hauer, Ken Watanabe.
Música: Hans Zimmer, James Newton Howard.

Valoración:
Lo mejor: Un guión impresionante y un reparto de grandes actores, entre los que destaca un maravilloso Michael Caine.
Lo peor: Un montaje demasiado acelerado y alguna secuencia de acción mejorable; la aburrida interpretación de Katie Holmes y su aburrido personaje; y sobre todo, la insistente y poco adecuada banda sonora.
La frase: ¿Para qué nos caemos? Para aprender a levantarnos.

Nolan dirige y co-escribe la mejor película de superhéroes que se ha realizado desde el primer Batman. Esta producción no tiene nada que ver con la de Tim Burton, sino que es un nuevo acercamiento a la historia del oscuro superhéroe. Batman Begins no tiene la huella del carisma arrollador de Burton, pero en cambio es completamente fiel al universo en que se basa.

Nolan y David S. Goyer han construido un guión magnífico, casi redondo, con todos los elementos muy bien medidos: en dos horas desarrollan una trama densa y con gran número de excelentes personajes, con multitud de detalles, frases geniales y grandes secuencias… Imprimen un ritmo que no decae en ningún momento pese a que no hay muchas escenas de acción. Consiguen dotar de historia a la ciudad y enlazar todos los personajes en la trama (incluso la presencia de la abogada tiene razón de ser, aunque sea el único carácter fallido), demorando la aparición de cada enemigo lo necesario para mostrarlos poco a poco y exponer la parte que les corresponde a cada uno en el plan del enemigo. Así, observamos algunos giros sorprendentes como que el gran y temible capo de la mafia es sólo un peón, que Gotham se salvó del primer intento de aniquilamiento, el uso del arma de microondas…

La presentación y maduración del héroe es de las mejores que he visto en el género, sino la mejor, y en cuanto a los secundarios, salta entre un magnífico villano y otro y entre los nuevos amigos de Wayne con loables resultados pese al escaso tiempo que aparecen muchos de estos personajes. Wayne/Batman es un carácter muy profundo y bien descrito, del que conocemos con todo detalle sus miedos y motivaciones; el mayordomo Alfred, con una interpretación de Michael Caine memorable, es un apoyo fantástico, y de su boca oímos algunas frases magníficas; el policía asqueado de la corrupción (Gary Oldman) y el empleado olvidado (Morgan Freeman) muestran perfectamente su situación de aburrida desesperación y reaccionan ante las nuevas posibilidades que les brinda la aparición del hombre murciélago; Falcone (Tom Wilkinson) es un gangster imponente que no resulta demasiado tópico; Espantapájaros es un carácter inquietante y la interpretación de Cillian Murphy muy correcta; Henri Ducard (Liam Nelson, tan tieso como siempre), mentor de Batman y villano final, es el sabio e inquebrantable líder de una organización misteriosa con sugerente pasado; y mención especial para otros que cuentan con breves apariciones, como Ken Watanabe o Rugter Hauer, actores inmensos en papeles cortos pero interesantes.

Es increíble la facilidad con la que meten tantas cosas en tan poco tiempo. Toda una lección para el cine comercial moderno, demasiado acostumbrado al uso de argumentos simples y personajes construidos con cuatro frases y dos tópicos. Sin embargo, no todo son maravillas, pues hay algunos detalles bastante mejorables. El primero, el personaje femenino está mal ubicado; su presencia como chica de la función resulta forzada y la interpretación de Katie Holmes deja mucho que desear. También tenemos un montaje de planos demasiado rápidos (en alguna conversación entre dos personajes resulta hasta algo molesto) y alguna escena de acción que podrían haber dado más de sí: las primeras apariciones de Batman son confusas (un efecto buscado a propósito para mostrar el terror al que se enfrentan los maleantes, pero nada efectivo en pantalla), y el clímax en el tren, aunque es impresionante, peca de algún momento un poco pillado por los pelos, con el viejo ese que aparece dando explicaciones y sufriendo desde el centro de control del sistema de agua: ¿no había mejor forma de mostrar la magnitud de la tragedia que estaba a punto de ocurrir?; tampoco me gustó que el templo del principio explote no se sabe por qué.

Y lo peor de todo, que aceptaran como banda sonora original el típico pastiche auto-recopilatorio de Hans Zimmer. La presencia de James Newton Howard no salva a la partitura de ser una pieza de acción contundente sin carisma alguno; es lamentable que una producción tan redonda no tenga una música digna de ser recordada. Zimmer es un autor muy capaz, pero ya rara vez sorprende con trabajos de calidad. Ojalá hubieran dejado a Newton Howard hacer todo el trabajo, pues es uno de los autores más frescos y completos del momento, y ojalá el director hubiera puesto más cuidado a la hora de elegir el estilo y trabajar con los compositores. Por cierto, me pregunto, sin prueba alguna, si Newton Howard no fue contratado a última hora para intentar enriquecer la música… Quién sabe.

Por lo demás, estamos ante una de las superproducciones comerciales más interesantes que ha dado el cine, no sólo el de superhéroes, sino en general. Respeta por completo la inteligencia del espectador, respeta el universo de Batman, y como cinta de acción es casi impecable. Imprescindible para los amantes del género.

Enya - Amarantine

Categorías: Música, Enya

Enya - Amarantine
Género: Nuevas músicas
Año: 2005
Valoración:

Cuando Eithne Ni Bhraonain (en inglés Enya Brennan) se escindió de Clannad tras una brevísima etapa en la banda, comenzó en solitario una impresionante carrera artística y sobre todo comercial. Deslumbró al público con Enya (luego conocido como The Celts), Watermark (su mejor trabajo) y Shepherd Moons, tres preciosas obras de Nuevas Músicas con toques celtas. Lamentablemente, aunque su comercialidad despuntó aún más con The Memory of Trees y A Day Without Rain, artísticamente agoniza cada vez más, y quizá también se ha acostumbrado a las mieles del éxito y no busca la inspiración musical, sino la repetición de lo seguro. Su último trabajo, Amarantine, es el más flojo de todos, un disco muy aburrido, completamente prescindible.

El sello característico de Enya se muestra agotadísimo (hasta la carátula es repetitiva). No hay innovación alguna ni inspiración en las canciones. Todas ellas siguen la misma fórmula no sólo en la técnica, que es excelente se mire por donde se mire (prodigiosa producción de Nick Ryan, como siempre), sino en el arte: la sensación de “esto ya lo he oído” es constante, la creación musical prácticamente es inexistente. Sí, Enya y el matrimonio Ryan se habrán hartado de trabajar en la producción de temas tan detallistas como los suyos, con un uso exquisito de la tecnología para hacerse ella sola los coros y crear atmósferas tan sugerentes, y han perdido el tiempo en crearse un idioma propio (¡!)… pero ahí se queda todo en Amarantine.

De entre los doce temas del disco apenas puedo seleccionar alguno más destacable que el resto. En general, abundan cortes lentos y repetitivos y otros muchos que recuerdan demasiado a trabajos anteriores. El propio Amarantine denota una simplicidad exasperante, aunque el canto de Enya sea bonito, y no se aleja nada de los demás (resulta calcado a It’s in the Rain, por ejemplo). Quizá Drifting, por su cadencia enamoradiza de piano y cuerda, sea de lo poco que merece la pena rescatar.

Y por si fuera poco, amenazan con una nueva edición que aprovechará la Navidad para vender más, aunque hay que decir que cuatro temas nuevos son casi un disco entero.

 

1. Less Than a Pearl – 3:44
2. Amarantine – 3:13
3. It’s in the Rain – 4:08
4. If I Could Be Where You Are – 4:01
5. The River Sings – 2:49
6. Long Long Journey – 3:17
7. Sumiregusa (Wild Violet) – 4:42
8. Someone Said Goodbye – 4:02
9. A Moment Lost – 3:08
10. Drifting – 4:12
11. Amid the Falling Snow – 3:38
12. Water Shows the Hidden Heart – 4:39
Total: 57:40

20-11-06

Roque Baños - Alatriste


Roque Baños - Alatriste
Género: Banda sonora original
Año: 2006
Valoración:

Roque Baños desarrolla una temática de claras características castellanas. La guitarra española y las melodías de contrastes apagados ofrecen correctamente el aire manchego de la película. Si a esto sumamos el uso de lentas melodías de orquestación sencilla, el resultado es una música bastante melancólica. Para el personaje de Alatriste ha compuesto un tema también acorde con ese carácter de motivaciones y metas claras y simples: una melodía de guitarra sin artificios; lástima que esto signifique que se olvida en seguida.

Los escasos temas de acción marcan los instantes más interesantes de la película y del disco. Son momentos con intensas percusiones y vientos de ritmos rápidos, con notas fugaces. Roque Baños no crea grandes melodías, pero son temas atractivos. Sin embargo, si nos salimos de estos escasísimos cortes, la partitura no ofrece gran interés. Baños es buen compositor, pero la música creada para Alatriste es puramente incidental, de atmósfera. Apenas hay inspiración, no hay temas que presenten algo de carisma. En general no llega a ser un mal disco, pero su escucha se hace algo monótona, aburrida. Igual que la película a la que orquesta, la técnica es buena, pero el arte brilla en pocas ocasiones.

Los momentos más destacados los tenemos en Flandes, un corte largo iniciado lentamente hasta que la fanfarria explota, Asalto al Galeón, con rápidos juegos de percusiones y vientos, y Batalla, donde a las rudos vientos se suman intensos coros. Todos son muy similares en forma y ejecución, pero resultan interesantes.

Como ocurrió con la película, deja la sensación de que se ha desaprovechado una gran oportunidad para crear un trabajo de proporciones épicas.

 

1. Flandes – 8:38
2. Alatriste – 1:12
3. Angélica y María – 2:35
4. Malatesta – 2:11
5. Bocanegra – 4:20
6. La Conquista de Breda – 6:14
7. Quien no sospecha tanto amor – 3:05
8. Asalto al galeón – 4:15
9. Toca ser libres – 3:22
10. Los menesteres del Rey – 3:56
11. Traición a Íñigo – 3:10
12. Duelo – 4:02
13. Recordando a Quevedo – 3:25
14. El collar – 3:38
15. La mancha de la traición – 1:32
16. La playa – 1:15
17. Batalla – 3:01
18. Héroe abatido – 2:42
19. Cuenta lo que fuimos – 3:51
20. Fanfarre y créditos – 7:47
Total: 75:00

17-11-06

Fallece Basil Poledouris

Categorías: Noticias de música

El día ocho de noviembre falleció el compositor de bandas sonoras Basil Poledouris, víctima de un cáncer. Poledouris nació en 1945 en Estados Unidos. Su primera banda sonora original fue para un director con el que ha colaborado en varias ocasiones, John Millius, en 1966 (The Reversal of Richard Sun). Su última composición es de hace un par de años para una película televisiva (The Legend of Butch & Sundance), desde entonces estuvo apartado de su trabajo debido a la enfermedad.

Pese a ser un compositor no tan renombrado como otros, siempre ha contado con una buena base de seguidores, gracias sobre todo a su trabajo más conocido, la espectacular Conan el Bárbaro (Conan the Barbarian, 1982). En su haber hay otras composiciones extraordinarias como La caza del Octubre Rojo (The Hunt For Red October, 1990), Los señores del acero (Flesh+Blood, 1985), Robocop (1987), entre otras.

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