X-Men 2
X2, 2003, EE.UU.
Género: Fantasía. Duración: 133 min. Director: Bryan Singer. Escritores: Michael Dougherty, Dan Harris, David Hayter, historia de Bryan Singer, David Hayter y Zal Penn. Actores: Patrick Stewart, Hugh Jackman, Ian McKellen, Halle Berry, Famke Janssen, James Marsden, Anna Paquin, Rebbeca Romijn, Brian Cox, Alan Cumming, Aaron Stanford, Shawn Ashmore. Música: John Ottman. |
Valoración:
Lo mejor: No aburre. Los personajes están medianamente bien tratados. La dirección de Bryan Singer.
Lo peor: En el fondo está limitada a la típica historia de buenos contra malos, con final previsible en la guarida del malo. Y como la primera, sabe a poco.
Mejores momentos: La fuga de Magneto. El sacrificio de Jean.
La frase: ¿Has intentado no ser un mutante?
La curiosidad: El compositor John Ottman también se encarga de realizar el montaje.
Los personajes y una historia decentilla priman sobre el vacuo efectismo de las superproducciones de acción elementales, aunque en el fondo la trama carga con el lastre de estilo del cómic: todo se limita a la situación de buenos contra malos y a los escenarios habituales, como la guarida del enemigo. Es raro encontrar algo más en una película de estas características, y la verdad es que ni si quiera lo exijo, pues precisamente ése es su tema. Lo importante es que la historia esté bien contada y tenga buenos personajes y otros alicientes (acción, buenos efectos, dilemas entre superhéroes…) que la hagan atractiva, y que no se caiga en tópicos ni en un relato demasiado convencional. En este género cinematográfico, X2 cumple de forma justita, igual que la primera entrega.
No es fácil mantener un reparto tan amplio con personajes que requieren cierta presencia si se les quiere dar profundidad… y aquí es algo necesario ya que se trata de un grupo de superhéroes. Pero, a pesar de que se centra sobre todo en Lobezno, la mayoría de los presentes tienen bien repartida su labor por el metraje y han trabajado bastante bien su psicología, hasta el punto de que secundarios como Pyros y el Hombre de Hielo están bien conseguidos y resulta muy interesante seguir la evolución de ambos hasta que el primero se decanta por el bando de Magneto. Es una lástima que tanto la relación entre estos dos jóvenes como el resto de personajes no tuvieran una correcta extensión en la tercera entrega.
Pícara ha perdido algo de protagonismo, pero sigue ahí. Es una pena que no hayan aprovechado al máximo el personaje del cómic (que obtiene fuerza y capacidad de vuelo de otro mutante; de hecho, la Pícara más conocida es la que vuela). Tormenta no hace mucho más a parte de mostrar sus poderes, pero no resulta un personaje vulgar. La relación de Jean Grey con Cíclope (y Lobezno de por medio) es algo muy visto, pero al menos funciona creando unos personajes y relaciones básicas que dan algo de chispa al relato, aunque desgraciadamente Cíclope tiene tan poca presencia y carisma como en la primera parte. Rondador Nocturno está muy bien introducido, y pese a ser muy secundario se alza como uno de los más interesantes del conjunto gracias también a la buena labor del actor y del maquillaje. Por otro lado, la Némesis de Lobezno (Yuriko o Dama Mortal) sólo sirve para las escenas de lucha, casi igual que Mística, quien desde el principio de la saga está convertida en una “chica para todo”. Así, en esta entrega también se echa de menos que Magneto tuviera acompañantes mínimamente interesantes.
Volviendo al argumento, el enemigo en este caso une a los dos bandos (al menos a los cabecilla de ambos) para combatir a ese mal común representado por la presión del gobierno y la carta blanca que dan a un loco como Stryker (Brian Cox, excelente como siempre). Es un elemento interesante y la unión de los bandos está bien lograda, relatando bien los roces y chistes que pueden obtenerse de semejante situación. Lo único que falla, a mi modo de ver, es que todo termina con una muy típica confrontación en la base enemiga, finalizando ésta con su apoteósica destrucción. Al menos tiene el aliciente del sacrificio de Jean, uno de los instantes dramáticos mejor acabados, y del buen hacer de Bryan Singer, quien alterna con suma eficacia los muchos frentes de la acción que hay en el clímax, donde cada personaje va por su lado. Sin un buen director, el resultado podría haber sido caótico, confuso… Pero también he de quejarme de la lucha entre Lobezno y Yuriko, donde Singer experimenta con movimientos de cámara extraños, una especie de evolución del efecto Matrix más alocado. No queda bien.
El resto de la película oscila entre las escenas de acción y los momentos destinados a los personajes. Todo está bien equilibrado y bien rodado, destacando el buen pulso de Bryan Singer (maldito sea por largarse en la tercera entrega) en todo tipo de escenas. No falta el humor, como por ejemplo en la parte que transcurre en el hogar del Hombre de Hielo, donde sus padres descubren que es mutante. Toda la escena parece confeccionada como si estuviera declarando su homosexualidad.
Una curiosidad:
Mientras se inicia el asalto al colegio cuando los adultos están fuera, un chaval que está viendo la televisión ve un documental donde el narrador dice: pero en ocasiones todas las madres tienen que salir y, sin ella, las crías están indefensas.
Y tres preguntas:
-¿Mística con una cicatriz? Si es capaz de cambiar de aspecto (incluso simular ropa), debería poder ocultarla. Hay dos opciones que lo justifiquen: que el tejido dañado no pueda cambiar; o que la haya mostrado a propósito para que Logan la reconozca, aunque esto último no me cuadra.
-Parece que Stryker tarda pocas horas (apenas un día) en construir una réplica de Cerebro. No queda claro si ya lo tenía a medias (tiene información en los ordenadores) y sólo necesitaba robar el toque final del colegio de Xavier.
-Al ser asaltado el colegio, Logan y compañía huyen en coche, saliendo del perímetro lleno de enemigos sin toparse con vigilancia alguna. Una fuga bastante forzada.
En resumen, estamos ante una película y secuela digna, entretenida, que no cae en excesos ni faltas aún en su confección bastante esquemática, gracias sobre todo al buen trabajo de su director. Y como película de superhéroes es una de las más destacables, lo cual, desgraciadamente, no es decir mucho.