28-05-06

X-Men: La decisión final

Categorías: Cine

 

X-men: The Last Stand, 2006, EE.UU.
Género: Fantasía, Ciencia-Ficción.
Duración: 104 min.
Director: Brett Ratner.
Escritor: Zack Pen, Simon Kinberg.
Actores: Ian McKellen, Patrick Stewart, Hugh Jackman, Halle Berry, Famke Janssen, Anna Paquin, Rebecca Romijn, Shawn Ashmore, Aaron Stanford.
Música: John Powell.

Valoración:
Lo mejor: Los personajes de Magneto, Xavier, Lobezno y las interpretaciones de McKellen, Stewart y Jackman.
Lo peor: El desplazo del resto de personajes en favor de una insípida Tormenta. Escenas de acción vistas y mal rodadas. Cantidad de escenas sobrantes pese a su corta duración.
Mejores momentos: Todos en los que salen Xavier o Magneto, especialmente si están juntos.
El plano: Magneto ante el ajedrez.
La frase: Regenera eso.

Decepcionante este final de una saga que estaba siendo bastante interesante. Todo lo que tenían las otras dos entregas aquí aparece considerablemente mermado, o quizá sea mejor decir estropeado.

Veo dos problemas principales en este último episodio: la falta de una estructura digna para la historia y el desaprovechamiento de los personajes.

Curiosamente, pese a su corta duración (104 minutos, algo sorprendente hoy día) hay una gran cantidad de escenas que no aportan nada y alargan el relato además de desviarlo de un argumento que ya de por sí parece entrar y salir de la película torpemente. El guión no parece tener claro ni la trama ni su desarrollo. Así, la historia de la cura es una excusa que sólo se ha aprovechado para justificar el enfrentamiento, y mientras, Fénix deambula por ahí sin que se sepa muy bien qué pinta en la historia. Los intentos de centrarse en los personajes son toscos, y quedan como simples motivos para sostener una cinta de acción.

Es una lástima que se pierda el tiempo en mostrar la sala de entrenamiento, que no sirve absolutamente para nada, o que se dedique todo el presupuesto a escenas de acción que no sorprenden:
A la propia parte del entrenamiento podemos sumar la ridícula escena del puente, que será impresionante visualmente, pero no hay manera de encajarla en la historia: ¿qué costaba coger un barco? También tenemos una batalla final un tanto hipertrofiada, donde seis mutantes se enfrentan a doscientos (¿y estos no tienen poderes?) y terminan lanzándose coches. Claro que peor es el pique infantiloide que se traen entre manos Pyros y su Némesis, el Hombre de Hielo, una especie de concesión al adolescente descerebrado deseoso de ver el simplón “quién puede más”.

Estas escenas de acción pueden ser algo entretenidas, pero están rodadas de forma muy convencional y abusando del ruido y la cada vez más constante manía de agitar la cámara. Tan sólo algunas cosas curiosas que destacar y que agilizan un clímax vulgar, como la divertida presencia de Kitty Pryde (Gatasombra) atravesando los muros o las siempre agradables chulerías de Lobezno.

Volviendo a los personajes, que son la base del relato, resulta increíble ver cómo están todos desaprovechados, ninguneados, desplazados… sobre todo si la comparamos con las anteriores entregas. Y gran parte de la culpa la tiene Halle Berry con sus exigencias de reescribir el guión para que su papel fuera mayor. Como dice un amigo, no se puede ir de estrella en un reparto coral. El resultado es una sucesión de malas sorpresas que, ojo, pueden ser datos mínimamente reveladores si no la has visto:

-Cíclope tiene un papel de cinco minutos, y su final no tiene garra.
-Tormenta tiene muchos minutos en pantalla pero sin presencia, y su historia es otro topicazo aburrido.
-Jean Grey/Fénix es un Deus Ex Machina que deambula sin rumbo en un argumento que ya de por sí no tiene un horizonte muy definido. Tiene alguna parte buena, como los intentos de Xavier y Magneto de controlarla y ayudarla. Por lo demás, en gran parte del relato está no se sabe ni dónde, haciendo nada. Parece que el guionista tenía miedo de manejar una variable tan problemática, y la deja para algunas secuencias interesantes (las citadas con los maestros) y un final demasiado previsible.
-Lo que más me duele: Pícara está relegada a una secundaria casi sin presencia, tras haber sido más importante en las otras dos entregas, y su personaje llega a la conclusión del relato sin haberse mostrado como la verdadera Pícara: ¿por qué nos han tenido tres películas con una niñata sin los superpoderes que adquiere en los cómics y al final eliminan completamente esta posibilidad o remota esperanza?
-Gámbito, probablemente el mutante más querido y esperado tras Lobezno, finalmente no ha existido en la trilogía.
-Ángel, que se anunciaba como un personaje importante, queda como un recurso tan tópico como molesto (padre e hijo con sus diferencias que se resuelven en el final más típico del cine), que entra y sale del reparto como Fénix, sin razones aparentes (bueno, sirve para presentar la cura, pero de forma redundante).
-Los enemigos vuelven a tener nula presencia más allá de un siempre magnífico Magneto, un cansino Pyros y una Mística con demasiada presencia y poderes, mientras que el resto de los que tienen diálogo son meras anécdotas. Menos mal que le han dado algo de protagonismo a un mutante interesante, Calisto. Otro aspecto negativo es que misteriosamente se ha decidido que toda la pandilla que los siguen tengan claramente la apariencia de escoria de la sociedad: maleantes, macarrillas, todos vestidos de negro, con tatuajes, piercings, peinados estrambóticos (en algunos momentos parece imitar el look de vestuario de cuero oscuro de Matrix)… En cambio, los buenos viven en casitas relucientes y van al pijo colegio de Xavier. Es curioso que por un lado la película parezca una extensión del cómic a la hora de defender igualdades pese a las diferencias y luego utilicen esta distinción tan tópica para describir los bandos. Mucha falta de tacto.
-Xavier… Sin revelar nada, decir que la historia de este personaje no se explica hasta el final de la película… pero en una secuencia escondida tras los créditos. Una escena interesante, bien encajada en la historia, pero casi parece una broma su ubicación en el montaje.

Siguiendo por la línea de la tolerancia e igualdad, la presencia de la cura podría haber dado lugar a interesantes dilemas morales, pero mientras por un lado es mera excusa para lanzar el ataque de Magneto (al ser usada como arma contra mutantes), por el otro hay diálogos infames donde se defiende que los mutantes no están enfermos, no necesitan cura, y el ser un monstruo no debe significar ningún problema, mientras una pobre muchacha como Pícara no puede tener contacto físico con nadie (y es un caso entre cientos de mutantes con dificultades).

Quizá parece que estoy crucificando demasiado la película, porque esperaba mucho de ella. Como cinta de acción se deja ver, y salvo algún bache, es la típica producción veraniega con abusos de EFX sobre la historia y construida sobre algunos tópicos. Se deja ver y puede resultar entretenida, pero es un producto que no llega al aprobado.

Comments »

No hay comentarios todavía.

RSS feed for comments on this post.

ESCRIBE UN COMENTARIO

El e-mail no será mostrado. Permite HTML.



Anti-Spam: Escribe la palabra de verificación.

:::warrenelcricon.blogsome.com, 2006:::
No me mangues artículos.